…as it made me think at times of Fellini’s 8 1/2 and Preston Sturges’ sublime Sullivan’s Travels.
Con un poco del Fellini de 8 y medio, otro poco del Preston Sturgues de Los viajes de Sullivan y hasta dos gotas del Hitchcock de cualquiera de sus películas con un hombre que huye, el director compone la quintaesencia de las películas agradables, simpáticas, disfrutables y bastante bobas, todo sea dicho.
En esos momentos en que la película pretende ser Los viajes de Sullivan (ya quisiera el director de Historia de matrimonio tener el toque de Preston Sturges), el andamio se tambalea.
La huella de Sullivan’s Travels sobrevuela el film, pero solo como eco temático. En vez de un viaje físico y emocional que confronte al artista con su propia ignorancia, Baumbach parece replicar el gesto sin la convicción necesaria.
Jay Kelly’s attempt to reconnect with the people who watch his movies is akin to Preston Sturges’ Sullivan’s Travels…
Baumbach, a skilled neo-screwball farceur, pays extended homage to “Sullivan’s Travels” (1941), Preston Sturges’s comedy about a commercial Hollywood filmmaker who, in a fit of high-mindedness, seeks to rub elbows with the common man.