A film that tries to evoke the themes and exaggerated fun of classics like Basic Instinct or Single White Female, but doesn’t achieve the necessary bite or reticent performances to succeed.
There are echoes of Fatal Attraction, Basic Instinct, Single White Female, and The Hand That Rocks the Cradle in its glossy surfaces, sexual tension, and escalating paranoia.
El largometraje de Feig se inspira o busca asemejarse a los thrillers de fines de los ’80 y principios de los ’90 del estilo de «Atracción Fatal» (1987), «9 semanas y media» (1986) y «Bajos Instintos» (1992), donde se explotaba el capital erótico de sus estrellas y al mismo tiempo se intentaba contar una historia intrincada llena de giros sorprendentes y duelos de grandes proporciones entre los protagonistas.
A diferencia de clásicos como Instinto básico o La mano que mece la cuna, aquí hay una prudencia contemporánea —quizá hija de lecturas feministas inevitables— que atenúa la negrura, la incorrección y la osadía que definían a aquel cine orgullosamente cursi y excesivo.
A “Basic Instinct” here, a “Fatal Attraction” there.
We are back in the sleazy, glossy world of Curtis Hanson’s The Hand That Rocks the Cradle or Joe Eszterhas’s Basic Instinct, but skating quite close, though not too close, to satire.