Si bien la carrera del griego Yorgos Lanthimos tiene más de 15 años, no fue sino hasta 2009, con la perturbadora comedia negra Dogtooth (Kynodontas), que narra la historia de tres adolescentes en aislamiento por su posesivo y enfermo padre (y que nos recuerda a El Castillo de la Pureza de Arturo Ripstein), que su obra alcanzó proyección internacional, gracias en gran medida al premio Une Certain Regard en Cannes y una nominación al Oscar como mejor película extranjera.