Era más que evidente que después de explorar las junglas y el aire de Pandora, luna que orbita alrededor del planeta Polifemo, gigante gaseoso en el sistema estelar Alfa Centauri, el canadiense iba a regresar a su obsesión de siempre, los océanos y mares de El Abismo ( The Abyss , 1989), Titanic (1997), sus dos documentales del rubro, Fantasmas del Abismo ( Ghosts of the Abyss , 2003) y Criaturas de las Profundidades ( Aliens of the Deep , 2005), e incluso su hilarante y olvidada ópera prima, Piraña II: Asesinos Voladores ( Piranha II: The Spawning , 1981), secuela bizarra para Ovidio G. Assonitis de Piraña ( Piranha , 1978), de Joe Dante trabajando para Roger Corman, éste también padrino artístico y profesional del propio Cameron ya que el futuro magnate empezó como un simple encargado de efectos especiales para las adorables trasheadas del amigo Roger de comienzos de los años 80. La historia principal vuelve a ser muy sencilla y arranca donde había terminado el eslabón previo, con la expulsi…