Pinocho se engloba en una estrategia general de la Disney de refritar -a pura nostalgia, conservadurismo y vagancia creativa- una andanada de clásicos de otras épocas y ello pudo constatarse en el trayecto que va desde las piedras fundacionales de la estrategia del live action condimentado con lo digital, El Libro de la Selva ( The Jungle Book , 1994), de Stephen Sommers, y 101 Dálmatas ( 101 Dalmatians , 1996), de Stephen Herek, hasta la catarata de porquerías que llegaron después, léase Alicia en el País de las Maravillas ( Alice in Wonderland , 2010), de Tim Burton, Maléfica ( Maleficent , 2014), de Robert Stromberg, La Cenicienta ( Cinderella , 2015), de Kenneth Branagh, El Libro de la Selva ( The Jungle Book , 2016), de Jon Favreau, La Bella y la Bestia ( Beauty and the Beast , 2017), de Bill Condon, Dumbo (2019), otra mierda de Burton, Aladino ( Aladdin , 2019), de Guy Ritchie, El Rey León ( The Lion King , 2019), también de Favreau, La Dama y el Vagabundo ( Lady and the Tramp , 2019), de Cha…