Desde el momento en que Johannes entra en faena —se agradece que esto suceda rápidamente, a los 20 minutos de comenzar la película—, In the Deep se revela como un survival que se desmarca de anteriores títulos con tiburones, relegando sus apariciones a un segundo plano para potenciar otros elementos igual de aterradores como a atmósfera claustrofóbica o la amenaza ante la inminente falta de oxígeno, lo que la acerca más a títulos como The Descent (Neil Marshall, 2005) o El santuario (Alister Grierson, 2011) que a cualquier hija bastarda del Tiburón de Spielberg.
Animation looks fine, generics dissipate once things go from “tourist trap” to “royally f*&ked” and performances heavily project sharkbait dread (although I SOOOO wanted that The Descent ending).
Honestly, after The Descent, Wolf Creek, Frozen (not that one), Hostel, and Paradise Lost — to name but a few — you might even be forgiven for using the word 'staycation'.