La insurrección canina invoca de entrada un poema de Rilke (“Cualquier cosa terrible merece nuestro amor”), pero serán de naturaleza muy distinta los referentes narrativos, más bien populares, que rigen sus delirios expresivos: su trayectoria de padecimientos será análoga y correrá irónicamente en paralelo con la del desterritorializado culto ciudadano afrocanadiense de 12 años esclavo (McQueen 13), su visión heroica perruna remitirá de modo inevitable en todo instante al regio sufridor perrazo de pura raza collie Lassie cuyo sacrificial retorno a casa estaría movido por La cadena invisible (Fred M. Wilcox 43), sus peripecias en el regazo infantil sufrirán un revés que lleva del sonrosado Guardián el perro salvador con la inefable Chachita (Gómez Landero 49) a la ferocidad de las complacientes peleas encarnizadas de Amores perros (Iñárritu 00), sus penalidades se desarrollarán entre la serena resignación del asno encarnación de la gracia divina de Al azar Baltasar (Bresson 66) y la im…
Canine lovers may have a deeper appreciation for what it attempts, though only if they can stomach the kind of simulated animal cruelty that made passages of Amores Perros so difficult to sit through.
If you have seen “Amores Perros”, the cynical Mexican film about the connections people have with their pet dogs, you will remember that this is exactly what happens to a gentle Rottweiler owned by a slum dwelling youth.
Through a chain of escape attempts, Hagen is eventually caught by a Turkish restaurant owner who attempts to train him as a fight dog — encouraging his attack instincts with a brutal training regimen that reps the most grueling watch for dog lovers since “Amores perros.”
El director asegura haberse inspirado en la manera en que el novelista J.M Coetzee describe las relaciones humano-animal para narrar la historia de Hagen: y se nota, pues lo que empieza como una cinta de Disney tipoVolviendo a casa, una aventura increíble (Homeward Bound: The Incredible Journey) termina siendo un escaparate para la crueldad humana más a tono con, digamos, la primera historia de Amores Perros.