Mientras que el mainstream yanqui continúa empujando el negocio hacia las franquicias eternas, Cruise, una de las figuras con mayor poder intra Hollywood, pretende mantenerlo apegado a los preceptos que le interesan y le convienen a él, los de las estrellas inmaculadas del pasado, de allí surge el tono narrativo nostálgico de Top Gun: Maverick y el buen nivel de los trabajos de Cruise en formato productor/ curador artístico, pensemos en Barry Seal: Sólo en América ( American Made , 2017), de Doug Liman, Al Filo del Mañana ( Edge of Tomorrow , 2014), otra de Liman, la citada Oblivion , Jack Reacher (2012), de su compinche McQuarrie, y Operación Valquiria ( Valkyrie , 2008), del malogrado Bryan Singer, esquema que nos lleva a señalar que no todas son rosas porque el señor a veces entrega obras fallidas como La Momia ( The Mummy , 2017), de Alex Kurtzman, La Era del Rock ( Rock of Ages , 2012), de Adam Shankman, y Encuentro Explosivo ( Knight and Day , 2010), opus de James Mangold.