Una mezcla que incluye tintes de Lost (2004), La cabaña del terror (2011), Westworld (1973; 2016), la propia Saw , y sólo un poco de la La isla de la fantasía que conocimos, lo que resulta en un auténtico caos narrativo que difícilmente cautivará a los aficionados de la serie setentera, pero que seguramente tampoco aportará mucho a los amantes del terror que no encontrarán nada nuevo en ella.