Scripted and directed by Jon S Baird, whose last film was 2008’s Cass , the latest Welsh adaptation shares some of the Trainspotting energy.
Quizá, la versión cinematográfica pudo haber sido más sucia y pútrida, pero el realizador británico, Jon S. Baird (Cass, 2008), es capaz de recuperar el caos emocional, la atmósfera de libertinaje y el atrevido tono de humor negro presentes en la fuente original para que el filme, afortunadamente, se erija en un tono más cercano a la odisea de los adictos a la heroína de Trainspotting (Danny Boyle, 1996) que a las otras traducciones fílmicas menos acertadas como The Acid House (Paul McGuigan, 1998) y Ecstasy (Rob Heydon, 2011).