La lectura que hace Robert Mitchell de Los Ángeles es absolutamente cinematográfica: una mezcla de lo que se recuerda en el noir de Chandler interpretado por Billy Wilder (Double Indemnity, 1944) y Howard Hawks (The Big Sleep, 1946); mucho del Hitchcock de los años cincuenta (Rear Window, 1954 y Vertigo, 1958) mediado por la ciudad de David Lynch en el neo-noir de Mulholland Drive (2001); algo de Pynchon interpretado por Paul Thomas Anderson en Inherent Vice (2014); otra pizca más del humor negro de los hermanos Coen en Barton Fink (1991) con mucho de The Big Lebowski (1998); y, finalmente, la locura indecente de Hollywood representada por los dos extremos incoherentes de The Day of the Locust (1975) y Map to the Stars (2014).