El erotismo embotado va hacia atrás, siempre estructural y narrativamente hacia atrás, retrocediendo paulatina y categóricamente en el tiempo, como en todos los filmes de Noé, pues por algo Irreversible fue el modelo insuperado de las segundas ficciones de Arriaga-Iñárritu, por bloques-planos secuencia (en sus inicios) o por largos y sinuosos segmentos reiterativos (como ahora), remontándose a los orígenes de la trama, hasta llegar virtualmente a su semilla: el inolvidable primer encuentro idealizado Murphy-Electra, pero también va simbólica, moral, ética e intelectualmente hacia atrás en la evolución de las costumbres sensuales, retrogradándose y retrogradando al auditorio, ya que la ficción, partiendo del visceral desdén ilustrado a cualquier relación doméstica-domesticada tradicional o clásica o absoluta según Jung o constructora de la libertad del otro a lo Sartre, condena de antemano cualquier búsqueda de otras formas de expresión sexual, abocándolas al fracaso, fundiéndolas y co…