“Logan”, la entrega más reciente sobre Wolverine, una de las figuras centrales de los “X-Men”, es un filme que ha agradado ampliamente a sus fans, toda vez que el director James Mangold llevó a otro territorio el guión de Mark Bomback y Scott Frank, quienes tratan con respeto las claves fantásticas de la saga de Marvel, pero los nutren con referentes del western crepuscular, mediante la directa alusión a “Shane” (George Stevens, 1953), pero que también podría haber sido a “True Grit” (Elmer Bernstein, 1969) e incluso a “The Unforgiven” (Clint Eastwood, 1992), entre otras.