Como aquella tercera parte, lo nuevo del tándem formado por Jovovich y Anderson está plagado de homenajes, convirtiendo la cinta en un recorta y pega ensamblado con tino y espíritu de cine de barrio en el que se citan títulos como Robocop (atención con el momento OCP: está usted despedido), Doomsday - El día del juicio o Helldriver (sí, han leído bien, la cima épico-gore-digital de Yoshihiro Nishimura), y series de televisión como Juego de Tronos (esperen dragones, catapultas gigantes y un trasunto del fuego valyrio) y la disparatada y genial Z Nation (el niño zombi en el funicular y en general todo lo referente a los muertos vivientes).